Donald Trump evocó la captura de Maduro al asegurar que el régimen cubano «no va a durar mucho más», durante una entrevista con Benny Johnson el viernes 30 de octubre.
«Miren lo que hicimos con Venezuela», afirmó el presidente de Estados Unidos, quien situó el desenlace que anticipa para Cuba antes de concluir su mandato. La referencia apunta a la operación militar estadounidense que capturó a Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero de 2026.
Sus palabras constituyen una nueva advertencia política, no el anuncio de una operación militar contra Cuba. Durante los últimos meses, el mandatario ha alternado respuestas que descartan una intervención con otras que mantienen abierta esa posibilidad.
Rubio había separado ambos escenarios
Cuatro días antes de la entrevista, el 26 de octubre, el secretario de Estado, Marco Rubio, diferenció expresamente las situaciones cubana y venezolana. Definió a Cuba como «un caso totalmente distinto» y sostuvo que el país necesita «un cambio muy drástico».
En septiembre, Rubio había defendido una salida negociada y sin fuerza militar. También mantuvo esa herramienta como posibilidad ante una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Las respuestas cambiantes de Trump
La posición pública del presidente tampoco ha seguido una línea uniforme. En marzo rechazó una operación militar en Cuba; en junio admitió que podría reproducirse una acción semejante a la captura de Maduro.
En julio volvió a distanciarse del precedente venezolano durante una entrevista con Fox News. Aun así, sostuvo que Estados Unidos tendría capacidad para actuar y presentó esa eventual intervención como una operación que no sería difícil.
Otros funcionarios han mantenido abiertas distintas alternativas. En junio, Pete Hegseth evitó descartar una operación contra Miguel Díaz-Canel y señaló que el Pentágono dispone de opciones para diferentes escenarios.
Presión judicial y antecedentes diferentes
La comparación con Venezuela también tiene un componente judicial. Maduro enfrentaba cargos federales estadounidenses por narcoterrorismo y delitos relacionados con el tráfico de drogas desde 2020, años antes de su captura.
En agosto de 2025, Washington elevó a 50 millones de dólares la recompensa por información que condujera a su arresto o condena. La operación de enero llegó después de investigaciones, sanciones, negociaciones y actividades de inteligencia.
En el caso cubano, la CIA y Rubio han llamado públicamente a los ciudadanos a colaborar discretamente con los servicios de inteligencia estadounidenses. Washington también ha aplicado nuevas sanciones contra entidades y figuras vinculadas al poder cubano.
En mayo de 2026, el Departamento de Justicia presentó una acusación federal contra Raúl Castro y cinco exmilitares por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996. Son procedimientos por delitos distintos de los atribuidos a Maduro.
Esas actuaciones judiciales no equivalen a una decisión de ejecutar una captura en territorio cubano. El 16 de octubre, una jueza de Florida firmó además una orden estatal de arresto contra Raúl Castro, anunciada públicamente el día 19.

















