Autoridades del Banco Central de Cuba, admitieron este jueves en programa con el presidente Miguel Díaz-Canel, que aunque hay «mucho dinero», no hay efectivo en Cuba para cubrir la demanda actual y de ahí la crisis de los cajeros.
Según Juana Lilia Delgado Portal, presidenta del Banco Central de Cuba (BCC), actualmente hay más dinero que nunca en la economía nacional, pero el flujo de ese efectivo se ha invertido, porque sale más dinero de los bancos cubanos de lo que regresa.
«Eso altera todo el ciclo del movimiento del efectivo y entonces cuesta trabajo cubrir las demandas de efectivo”, apuntó.
La funcionaria precisó que «ese efectivo que sale del sistema bancario se concentra en pocas manos, y ese es uno de los aspectos por los que decimos que hay que actuar para que ese efectivo retorne al sistema bancario por la vía que le corresponde».
En Cuba, conseguir dinero en efectivo se ha convertido en una odisea para muchos ciudadanos. Lejos de ser un trámite rápido y sencillo, los cubanos se ven obligados a hacer largas filas, que en ocasiones duran días, para poder retirar su salario o disponer de sus ahorros bancarios.
Escasez de efectivo en Cuba, banco no puede suplir demanda actual
Esta situación, que se agrava por la escasez de efectivo en el país y la inflación galopante, impacta directamente en la calidad de vida del «cubano de a pie». La pérdida de tiempo y la incertidumbre por no saber si finalmente se podrá acceder al dinero generan frustración y malestar entre la población.
Recientemente, el reportero uruguayo asentado en La Habana, Fernando Ravsberg, comentó en su perfil de Facebook, que en los bancos cubanos habían restringido hasta 10 mil la posibilidad de sacar efectivo de manera diaria. No obstante, muchos comentaristas hablaron de que el límite real es 5 mil pesos al día.
Y eso será en la capital cubana, porque desde Santa Clara, una lectora nos alertaba esta semana, cuando fue a sacar su efectivo en un banco: «Solo 2 mil pesos puede darme la institución, y anotarme en una lista para avisarme cuando tengan dinero. Qué ignominia».
