Miguel Díaz-Canel reconoció la crisis del agua en La Habana durante una visita a Paso Seco, instalación estratégica para el bombeo hacia la capital.
El recorrido ocurrió el pasado jueves, junto a integrantes del Consejo de Ministros. Las autoridades revisaron allí las acciones previstas para sostener el servicio durante los apagones prolongados.
La Presidencia calificó el abastecimiento como uno de los problemas más críticos de una ciudad donde viven casi dos millones de personas. Díaz-Canel pidió resolverlo en el menor tiempo posible.
Aguas de La Habana reporta nuevas interrupciones y cambios en los horarios
Los problemas eléctricos continuaron afectando durante las últimas horas varias fuentes de abasto de la capital. Aguas de La Habana informó cortes y posteriores restablecimientos en diferentes sistemas.
La fuente Cosculluela, que abastece amplias zonas de Marianao y Playa, quedó fuera de servicio por falta de electricidad. La interrupción ocurrió tras un disparo en la línea de 33 kV.
El bombeo pudo restablecerse posteriormente y la instalación continuó trabajando con 10 unidades. También se reportaron interrupciones eléctricas en Ariguanabo y Paso Seco.
Paso Seco permaneció sin operaciones durante varias horas. Este sistema abastece zonas de Arroyo Naranjo, Boyeros y 10 de Octubre, incluidos varios hospitales nacionales.
Aguas de La Habana comunicó además afectaciones temporales en Cuenca Sur. Este sistema suministra agua a Plaza, Cerro, Centro Habana, Habana Vieja, 10 de Octubre y parte de Boyeros.
Las dificultades eléctricas y las roturas en el sistema del Gato también obligaron a modificar los horarios de distribución en el este de La Habana.
Entre las zonas con ajustes figuran Alamar, Camilo Cienfuegos, Villa Panamericana, Regla, San Miguel del Padrón, Casa Blanca y Lawton.
La empresa advirtió que estos horarios pueden volver a modificarse si aparecen nuevas averías o interrupciones en los sistemas de bombeo.
Apagones frenan el bombeo de agua
Las estaciones dependen del suministro eléctrico para impulsar el agua hacia viviendas, edificios y otras instalaciones. Cuando falta corriente, mantenerlas activas requiere motores y combustible.
Los cortes eléctricos prolongados han limitado el funcionamiento de esos equipos. También aumentaron las interrupciones del servicio en distintas zonas de La Habana.
A este problema se suman las averías y el deterioro de la infraestructura hidráulica. Una rotura reciente obligó a detener de emergencia una conductora del Sistema Central y afectó seis municipios habaneros.
En julio, las autoridades eléctricas habían informado que varios bombeos principales fueron separados de otros circuitos para priorizar su alimentación. Sin embargo, reconocieron que la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional impidió alcanzar los resultados esperados.
Motores como solución provisional en Paso Seco
La fuente de abasto de Paso Seco, ubicada en el municipio de Boyeros, suministra agua principalmente al sur y al centro de la capital. Allí se realizan labores de recuperación, mantenimiento y rescate de recursos.
La estrategia inmediata prioriza la instalación de motores capaces de mantener el bombeo ante una caída del sistema eléctrico, una avería o una interrupción prolongada.
El director general de la Unión Eléctrica, Rubén Campos Olmos, indicó que esos equipos debían llegar en un plazo de 72 horas para su conexión. La mayor parte de la energía utilizada por las fuentes continuará procediendo del sistema nacional.
Los motores servirán como respaldo temporal. El plan oficial contempla instalar paneles solares en Paso Seco y otros puntos de bombeo para reducir su dependencia de la red eléctrica.
Millones de cubanos con dificultades para recibir agua
La crisis del agua en La Habana forma parte de un problema que afecta a varias provincias. En mayo, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos cifró en unos 2,7 millones los cubanos con dificultades agravadas para recibir el servicio.
Su presidente, Antonio Rodríguez, explicó entonces que la baja presión y la falta de electricidad dejan a numerosas comunidades sin abasto. El déficit energético también incrementa las roturas de equipos y conductoras.
El programa nacional busca cambiar la matriz energética de las estaciones de bombeo. La meta anunciada es incorporar fuentes renovables al 52 % de las 3.300 instalaciones existentes en el país.

















