La tormenta tropical Dolly se formó este jueves en el Atlántico central y avanza rápidamente hacia el oeste. Aunque Cuba y Miami no aparecen bajo amenaza directa, la evolución de sus remanentes seguirá bajo vigilancia durante los próximos días.
El sistema podría perder su condición de ciclón tropical antes de alcanzar las Antillas Menores. Sin embargo, eso no significa que desaparezcan sus efectos. La humedad asociada podría continuar avanzando hacia Puerto Rico, La Española y posteriormente otras zonas del Caribe.
Dolly se organiza en medio del Atlántico
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos confirmó la formación de Dolly después de observar una circulación suficientemente definida.
En su primer aviso, el centro estaba localizado cerca de los 13,6 grados norte y 38,7 grados oeste. Se encontraba aproximadamente a 1555 millas al este de las Antillas Menores.
Dolly presentaba vientos máximos sostenidos de 40 mph, equivalentes a unos 65 km/h. Se desplazaba hacia el oeste a aproximadamente 24 mph, unos 39 km/h.
La presión mínima estimada era de 1007 milibares. Los vientos con fuerza de tormenta tropical se extendían hasta unas 60 millas desde el centro.
Por el momento no existen vigilancias ni avisos costeros. El NHC pidió especialmente a los habitantes de las Antillas Menores mantenerse atentos.
La trayectoria y los principales mensajes oficiales pueden consultarse directamente en la página especial del NHC para Dolly.
¿Por qué podría debilitarse tan rápido?
El pronóstico oficial no muestra un fortalecimiento importante.
Dolly consiguió organizarse sobre aguas cálidas, pero encontrará condiciones atmosféricas cada vez menos favorables mientras avance hacia el oeste.
A partir del viernes se espera un aumento de los vientos cortantes en niveles altos de la atmósfera. Esa cizalladura puede separar las tormentas eléctricas del centro de circulación.
También existe aire relativamente seco en parte de su trayectoria.
Por esa razón, el aviso oficial del Centro Nacional de Huracanes contempla que Dolly deje de ser un ciclón tropical antes de aproximarse a las islas de Sotavento.
El mayor peligro podría llegar después del debilitamiento
Que Dolly pierda su nombre no significa que deje de producir problemas.
El NHC considera posible que las lluvias comiencen a alcanzar las islas de Sotavento entre finales del sábado y el domingo.
Posteriormente, la humedad podría extenderse hacia las Islas Vírgenes, Puerto Rico y La Española durante el domingo y el lunes.
El organismo estadounidense advierte sobre la posibilidad de inundaciones repentinas. El riesgo sería mayor en áreas montañosas, donde el relieve puede favorecer acumulaciones superiores.
Ese será uno de los aspectos más importantes durante el fin de semana.
¿Puede afectar a Cuba?
Cuba no aparece actualmente dentro de una zona de amenaza directa.
La previsión del NHC indica que Dolly debería perder su circulación tropical bastante antes de alcanzar las Antillas Mayores.
Sin embargo, sus remanentes continuarán desplazándose hacia el oeste.
Esto abre la posibilidad de que parte de la humedad relacionada con el sistema alcance posteriormente sectores del Caribe occidental. Para determinar cualquier posible efecto sobre Cuba habrá que observar cuánto sobrevive la estructura original.
Por ahora no existe una previsión oficial de impacto ciclónico sobre territorio cubano.
La situación podría cambiar en los próximos días, especialmente cuando los restos del sistema se acerquen a Puerto Rico y La Española.
¿Qué significa para Miami y Florida?
Miami tampoco está actualmente bajo amenaza de Dolly.
El sistema se encuentra todavía a una enorme distancia del sur de Florida. Además, los modelos oficiales contemplan su debilitamiento mucho antes de aproximarse a Estados Unidos.
No obstante, los meteorólogos seguirán observando qué ocurre después de su paso por el Caribe.
En ocasiones, los remanentes de un sistema debilitado pueden atravesar una región hostil y encontrar posteriormente mejores condiciones sobre aguas cálidas.
Eso no significa que Dolly vaya a reorganizarse cerca de Florida.
Simplemente representa una posibilidad meteorológica que no puede descartarse con tantos días de anticipación. Para Miami, cualquier evaluación seria deberá esperar hasta conocer qué queda del sistema después de su paso por las Antillas.
La lluvia llegará más lejos que la tormenta
El gráfico de mensajes clave publicado por el NHC deja clara una diferencia importante.
Dolly podría dejar de ser una tormenta tropical antes de pasar cerca de las islas de Sotavento, pero sus lluvias continuarían desplazándose hacia el oeste.
Las precipitaciones podrían alcanzar primero las Antillas Menores. Después avanzarían hacia las Islas Vírgenes, Puerto Rico y La Española.
Esto explica por qué una tormenta aparentemente débil puede seguir generando problemas varios días después de perder su circulación cerrada.
Inundaciones, crecidas repentinas, tormentas eléctricas y fuertes aguaceros pueden producirse lejos del punto donde desaparezca oficialmente el ciclón.
La temporada entra en semanas decisivas
La aparición de Dolly coincide con la entrada del Atlántico en una de las etapas históricamente más activas de la temporada ciclónica.
Finales de agosto y septiembre suelen concentrar una parte importante de la formación de tormentas y huracanes.
Por esa razón, la atención no estará solamente sobre Dolly.
Las aguas tropicales continúan muy cálidas en amplias zonas del Atlántico y el Caribe. El comportamiento de la cizalladura y del aire seco determinará cuánto pueden aprovechar esas condiciones los próximos sistemas.
Para Cuba y Miami, Dolly no constituye actualmente una amenaza directa. El punto que habrá que observar será qué ocurre con sus remanentes una vez que alcancen el noreste del Caribe.

















