Una cubana denunció en redes sociales haber pagado 700 pesos por un picadillo fermentado en la Isla de la Juventud, producto que ya estaba en estado de descomposición debido a los prolongados apagones que afectan el territorio.
La denuncia en redes sociales
La mujer, que compartió su experiencia en un grupo de Facebook de la Isla de la Juventud, relató que compró el picadillo en un punto de venta local por 700 pesos.
Al llegar a su casa y abrir el producto, se percató de que el alimento estaba fermentado y despedía un olor desagradable. «Aquí venden la comida echada a perder», escribió la denunciante junto a imágenes del producto en mal estado.
La publicación generó decenas de comentarios de otros residentes que reportaron experiencias similares. Varios usuarios señalaron que la falta de electricidad constante impide que los comercios mantengan la cadena de frío, lo que provoca que productos cárnicos y lácteos se descompongan rápidamente.
Apagones que destruyen la cadena de frío
La Isla de la Juventud sufre apagones de hasta 22 horas diarias, según reportes de los propios residentes. La crisis energética que afecta a todo el país golpea con especial dureza a este municipio especial, donde la generación eléctrica depende de plantas de combustible que operan de manera intermitente.
La falta de electricidad prolongada impide el funcionamiento de refrigeradores y congeladores tanto en hogares como en comercios. Los alimentos perecederos, como carnes, lácteos y embutidos, se descomponen en pocas horas sin refrigeración adecuada, pero los comercios continúan vendiéndolos para no perder la inversión.
Un problema de salud pública
El consumo de alimentos en mal estado representa un riesgo sanitario significativo. La descomposición de productos cárnicos puede provocar intoxicaciones alimentarias graves, que en un contexto de escasez de medicamentos y colapso del sistema de salud pueden tener consecuencias severas.
Organizaciones internacionales han advertido que la crisis energética en Cuba está teniendo un impacto directo en la seguridad alimentaria de la población. La ONU señaló en mayo que la escasez de combustible afecta la distribución y conservación de alimentos en todo el país.
Reacciones en la comunidad
Los comentarios a la publicación reflejaron la impotencia de los residentes. «Ya ni siquiera podemos confiar en lo que compramos, todo llega podrido por los apagones», comentó una usuaria. «El problema es que si reclamas, te dicen que es la culpa del bloqueo o de los apagones, pero el dinero no te lo devuelven», agregó otra.
La denuncia se suma a otras similares que han circulado en redes sociales en las últimas semanas, donde cubanos de distintas provincias reportan haber comprado alimentos en mal estado debido a la imposibilidad de mantener la cadena de frío durante los apagones.











