Washington y Virginia buscan impedir mediante una demanda federal que comience la construcción del arco de triunfo de Trump junto al Cementerio Nacional de Arlington.
El Distrito de Columbia y el estado de Virginia acudieron al tribunal el 31 de octubre para solicitar una orden de restricción temporal. La Administración pretende comenzar los trabajos tan pronto como el 5 de noviembre de 2026, si obtiene la aprobación final.
El calendario de construcción llega al tribunal
El Gobierno prevé solicitar esa autorización durante la reunión de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital prevista para ese día. El proyecto contempla una estructura de 250 pies de altura, unos 76 metros, cerca del puente que conecta Washington con Arlington.
La jueza federal Tanya Chutkan integró la nueva demanda con el proceso que ya supervisa. Ese caso lo promovieron tres veteranos de Vietnam y un historiador de arquitectura, quienes también reclaman detener el proyecto.
Las objeciones por tráfico y patrimonio
Los fiscales generales Brian Schwalb, del Distrito de Columbia, y Jay Jones, de Virginia, sostienen que las obras perjudicarían la movilidad regional. La demanda advierte de interferencias con los servicios de emergencia, contaminación y escorrentías hacia el río Potomac durante la construcción.
También cuestionan la legalidad del arco de triunfo de Trump por la falta de autorización del Congreso. Alegan que la estructura de hormigón y granito alteraría el eje visual histórico entre el Monumento a Lincoln y Arlington House.
La Casa Blanca defiende el monumento como una entrada al cementerio y un homenaje a los veteranos y sus familias. El proyecto busca conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.













