El presidente cubano Miguel Díaz-Canel se refirió a los cacerolazos que se escuchan en las calles de Cuba durante una entrevista con el semanario Claridad.
Declaraciones sobre los cacerolazos
Durante la conversación con los periodistas de Claridad Jorge Lefevre Tavárez y Luis de Jesús Reyes, el mandatario reconoció el malestar de la población ante los apagones que afectan al país. Al ser consultado sobre los cacerolazos nocturnos que se repiten en distintos barrios, Díaz-Canel respondió que la gente manifiesta su descontento de distintas maneras.
«La gente toca cacerolas, algunos con más disgusto que otros. Yo digo: bueno, tóquenle la cacerola a los vecinos del norte, que son los que nos tienen con este apagón», expresó el presidente, en referencia al gobierno de Estados Unidos.
Apagones de más de veinte horas
Díaz-Canel afirmó durante la entrevista que los apagones en Cuba superan las veinte horas en muchos lugares y que existe escasez de transporte, alimentos y medicamentos. Atribuyó la situación a la estrategia de la administración de Donald Trump de asfixiar económicamente a la isla para provocar una ruptura entre el pueblo y el gobierno.
El periodista Luis de Jesús, corresponsal de Claridad en Cuba, señaló durante la entrevista que en su propia cuadra se escuchan cacerolazos casi todas las noches debido a los cortes de electricidad. El presidente reconoció que la situación es dura y que el pueblo está sufriendo, pero insistió en que la mayor parte de la población sabe que el origen de los problemas es el bloqueo impuesto por Estados Unidos.
Contexto de la entrevista
La entrevista fue realizada en el Palacio de la Revolución, en La Habana, por un equipo del semanario puertorriqueño. En la conversación también participaron Alida Millán Ferrer, directora de Claridad, y Alina Luciano Reyes, jefa de fotografía del medio.
Durante el diálogo, que duró más de treinta minutos, Díaz-Canel abordó diversos temas de la realidad cubana, incluyendo la crisis energética provocada por la falta de combustible, la apertura a la inversión privada y las relaciones con Estados Unidos.
Medidas económicas y sociales
El presidente defendió el paquete de 176 medidas económicas y sociales anunciado por el gobierno cubano, que incluye la apertura a la banca privada y la flexibilización de la venta de propiedades. Negó que estas medidas representen una restauración capitalista y aseguró que la propiedad social sigue siendo la forma fundamental de propiedad en Cuba.
Díaz-Canel afirmó que las medidas buscan «desatar las fuerzas productivas» para generar más riqueza y mantener los programas sociales, en medio de las condiciones impuestas por el bloqueo estadounidense.
Bloqueo energético como causa de la crisis
El mandatario explicó que la falta de combustible, provocada por las medidas de la administración Trump, es la causa principal de los apagones. Señaló que hace seis meses que no entra una gota de combustible a Cuba y que ninguna economía del mundo puede funcionar en esas condiciones. Destacó que el único barco de petróleo que logró llegar fue uno de Rusia, lo que dio un respiro de quince días a la isla.
Díaz-Canel sostuvo que la estrategia de Estados Unidos es asfixiar económicamente a Cuba para provocar una ruptura entre el pueblo y la Revolución, pero aseguró que el estallido social no se ha producido porque la población cubana tiene madurez política y sabe cuál es el origen real de sus problemas.















