El Gobierno cubano busca ampliar la participación de empresas privadas en los comedores del Sistema de Atención a la Familia (SAF), mientras las limitaciones del suministro estatal dificultan la alimentación de miles de personas vulnerables. En uno de los establecimientos incorporados al experimento, en La Habana, los productos entregados por Comercio apenas cubren el 10% de las necesidades de los beneficiarios.
El caso corresponde al comedor social Loipa, gestionado por la mipyme Mi Reina Café en el Vedado habanero. Su responsable, Mariuska Vega Dechamps, explicó al diario oficial Granma que el negocio atiende a 12 adultos mayores, pero necesita buscar apoyo adicional para garantizarles las comidas diarias.
La iniciativa forma parte de un plan del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) que pretende incorporar a actores económicos estatales y privados al sostenimiento de los comedores sociales de Cuba, en medio del aumento de las necesidades alimentarias y las dificultades económicas de la población.
Los negocios privados no pueden atender a más ancianos
El comedor Loipa comenzó a prestar servicios el 26 de julio de 2026 y ofrece desayuno, almuerzo y comida a 12 adultos mayores.
Ante la insuficiencia de los suministros estatales, el establecimiento ha tenido que recurrir a la colaboración de otros negocios, entre ellos la heladería De La Cream y la panadería de 23 y 12, que garantiza el pan para los desayunos.
Pese a estos apoyos, la responsable del negocio reconoce que no puede ampliar la cantidad de personas atendidas.
«No lo vemos como una carga, pero todavía nos estamos recuperando de la gran inversión que hicimos en la reparación del local y, por ello, no podemos sumar más asistenciados. Nos gustaría que más negocios nos apoyaran para ofrecerles un mejor servicio», declaró Vega Dechamps a Granma.
El testimonio evidencia las dificultades de un modelo en el que los negocios privados deben complementar los recursos estatales para mantener la alimentación de personas mayores que necesitan asistencia.
El Gobierno quiere extender el experimento a 1.461 comedores
Actualmente, la experiencia funciona en 11 establecimientos de La Habana, Matanzas, Sancti Spíritus y Granma. El MINCIN pretende extenderla a los 1.461 comedores del Sistema de Atención a la Familia, que atienden aproximadamente a 70.000 personas en todo el país.
La propuesta contempla la participación de empresas estatales y privadas, nacionales y extranjeras, que podrán respaldar las instituciones sociales y contribuir a mantener sus servicios.
Según Granma, el Gobierno ofrece a los posibles inversores la posibilidad de reformar los locales y ampliar sus actividades comerciales, siempre que se garantice la alimentación de los beneficiarios.
El ministerio también destaca que algunos establecimientos se encuentran en zonas de interés comercial, aunque no contempla incentivos fiscales para los negocios participantes.
Las instituciones estatales que administran los comedores conservarán la responsabilidad de establecer las condiciones contractuales y supervisar la atención a los beneficiarios, así como la continuidad laboral de los trabajadores.
La iniciativa está respaldada por el Acuerdo 10418/2026 del Consejo de Ministros y la Resolución 14/2026 del MINCIN. El objetivo oficial es conseguir que todas las instituciones sociales cuenten con el respaldo de alguna entidad económica, lo que no significa necesariamente que su gestión pase a manos privadas.
Aumentan las personas vulnerables en Cuba
El plan de colaboración empresarial coincide con un incremento de las personas identificadas oficialmente en situación de vulnerabilidad.
Según cifras presentadas por el vice primer ministro Eduardo Martínez Díaz, el número pasó de 876.522 personas en abril a 883.446 en agosto de 2026. Esto supone 6.924 personas más en cuatro meses.
Durante una reunión de la Comisión Nacional de Políticas Sociales, el funcionario reclamó una mayor contribución social de las empresas estatales y privadas. También defendió que la atención no se limite a repartir alimentos, sino que incluya la identificación de quienes necesitan ayuda y la elaboración de planes ajustados a sus circunstancias.
Sin embargo, los recursos disponibles y los criterios para seleccionar a los beneficiarios generan dudas entre ciudadanos que consideran insuficientes las ayudas frente al encarecimiento de la vida.
¿Quiénes reciben las ayudas alimentarias en Cuba?
Las preguntas sobre el acceso a los alimentos también surgieron después de que el Gobierno de Matanzas anunciara la distribución de arroz, azúcar y chícharos a 44.760 personas identificadas como vulnerables.
Las autoridades provinciales informaron de que se habían registrado 54.683 personas durante el proceso de identificación, pero no explicaron la diferencia entre esa cifra y el número de destinatarios de los productos.
La publicación recibió comentarios de ciudadanos que cuestionaron los criterios de selección y reclamaron que la asistencia llegue también a jubilados, trabajadores con salarios insuficientes, familias con hijos y otras personas con dificultades para cubrir sus necesidades básicas.
Una trabajadora social de Santiago de Cuba citada por DIARIO DE CUBA explicó que el acceso a determinados módulos alimenticios depende de un procedimiento de selección que tiene en cuenta los ingresos y la composición del hogar.
Según su testimonio, una persona que vive sola y cobra una pensión inferior a 4.000 pesos puede cumplir los requisitos, mientras que la convivencia con familiares que trabajan o la recepción de remesas puede excluirla de la ayuda. La trabajadora afirmó que, en ocasiones, la valoración se deja en manos de los presidentes de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), por su conocimiento de las circunstancias de los vecinos.
Por otra parte, una encuesta de DIARIO DE CUBA realizada por Cubadata entre el 22 de julio y el 10 de agosto de 2026 encontró que el 68,2% de quienes respondieron a la pregunta sobre alimentación había reducido o saltado comidas en su hogar al menos en algunas ocasiones durante los 30 días anteriores. Para el 19,8%, esto ocurría muchas veces o todos los días.
El estudio reunió 1.551 encuestas completas mediante un panel online no probabilístico, por lo que sus resultados describen a quienes participaron y no deben interpretarse como una estimación representativa de toda la población cubana.
Mientras el Gobierno busca ampliar el respaldo empresarial a los comedores sociales, la insuficiencia de los suministros estatales y el aumento de las necesidades alimentarias mantienen abierto el debate sobre la capacidad de las instituciones para atender a las personas más vulnerables de Cuba.

















