¿Más de una casa en Cuba? El Ministerio de la Construcción (MICONS) dio a conocer nuevas precisiones sobre el Anteproyecto de Ley de la Vivienda en Cuba, tras un amplio proceso de consulta popular que recogió inquietudes clave de la ciudadanía.
A través de su perfil en redes sociales, la institución explicó que numerosas dudas fueron respondidas por la Dirección de Asuntos Legales, aportando mayor claridad sobre temas sensibles como la propiedad, las herencias, el usufructo y las regulaciones urbanísticas.
Este ejercicio participativo permitió identificar preocupaciones recurrentes de la población, especialmente en zonas de alto valor turístico como Guanabo.
En estos territorios, el anteproyecto contempla un tratamiento diferenciado, con facilidades en trámites de permutas, donaciones y herencias, además de una flexibilización de los procedimientos administrativos. Estas medidas buscan equilibrar el desarrollo económico con las necesidades de los residentes, históricamente sujetos a normativas más estrictas.
Uno de los puntos más relevantes es la simplificación del proceso de adjudicación testamentaria de viviendas. Según lo informado, este trámite se realizará directamente ante notario, eliminando la intervención de las direcciones municipales de vivienda, lo que agiliza la transferencia de propiedades entre generaciones.
Asimismo, la nueva normativa permitirá la posesión de hasta dos viviendas, o tres en caso de incluir una de veraneo, reflejando la realidad del parque habitacional cubano.
El anteproyecto también introduce cambios importantes para los usufructuarios, quienes podrán convertirse en propietarios si demuestran capacidad de pago. Además, se prevén mecanismos para legalizar cuartos y otras formas de ocupación informal, ofreciendo una vía para regularizar situaciones pendientes durante años.
En cuanto a las comunidades de tránsito, el Estado reafirma su intención de eliminarlas progresivamente mediante la entrega de viviendas definitivas, aunque condicionado a la disponibilidad de recursos. Paralelamente, la ley propone incentivos para la rehabilitación de inmuebles en mal estado, incluyendo subsidios dirigidos a jóvenes y personas vulnerables.
Otro aspecto clave es la garantía de seguridad jurídica para los cubanos residentes en el exterior. El texto aclara que no habrá confiscaciones ni expropiaciones por emigración, una medida que busca generar confianza y estabilidad patrimonial.
Sin embargo, se mantienen restricciones en zonas de alto valor patrimonial, como el Malecón habanero, donde los ocupantes continuarán como arrendatarios sin posibilidad de adquirir propiedad, con el objetivo de preservar el entorno urbano.
Finalmente, la normativa reafirma que los precios en la compraventa entre particulares se regirán por el acuerdo entre las partes, sin intervención estatal directa.













