Cuba autoriza cuentas en el exterior, empresas privadas con más de 100 trabajadores e inversión extranjera

Cuba autoriza cuentas en el exterior, empresas privadas con más de 100 trabajadores e inversión extranjera

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Cuba presentó nuevas medidas económicas que modifican varios límites aplicados durante años al sector privado, la inversión extranjera y la formación de precios.

Las propuestas forman parte del paquete de transformaciones analizado en la sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional, en medio de una crisis económica que obliga al gobierno a mover piezas que antes parecían intocables.

Entre los cambios más llamativos aparecen la posibilidad de crear empresas privadas de mayor tamaño, abrir cuentas bancarias en el exterior y permitir nuevas formas de inversión extranjera dentro del país.

Empresas privadas con más trabajadores

Uno de los puntos incluidos en las propuestas permite la contratación de más de 100 trabajadores. A partir de esa cifra, esos negocios serían clasificados como empresas privadas.

Este cambio rompe con una de las barreras más discutidas por el sector no estatal cubano. Hasta ahora, muchas mipymes operaban bajo límites que frenaban su crecimiento formal.

La propuesta también autoriza que una persona natural pueda ser titular de más de una empresa privada. Esto abre espacio a grupos empresariales nacionales más amplios, aunque todavía falta conocer cómo se regulará en la práctica.

Otro punto plantea ampliar las formas societarias bajo las cuales podrán organizarse las empresas privadas, incluyendo sociedades anónimas por acciones.

Ese detalle resulta clave. Las sociedades por acciones pueden facilitar la entrada de capital, la asociación entre varios socios y estructuras empresariales más parecidas a las que existen fuera de Cuba.

Menos trabas para mipymes y cooperativas

El paquete también incluye la autorización para crear mipymes y cooperativas no agropecuarias pendientes de aprobación en la Plataforma de Actores Económicos.

Además, se propone reducir requisitos, trámites y plazos para la creación, conversión y operación de las formas de gestión no estatal.

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Esto apunta a uno de los problemas más criticados por emprendedores cubanos: la lentitud burocrática y la dependencia de aprobaciones administrativas.

Si la medida se aplica de forma real, podría acelerar la formalización de negocios privados y cooperativas. Pero el impacto dependerá de las reglas finales, los impuestos, el acceso a insumos y la disponibilidad de divisas.

Cuentas bancarias en el exterior

Otro cambio de gran alcance aparece en el área financiera.

La propuesta permitiría que los negocios con capital extranjero, en cualquier modalidad, puedan abrir cuentas bancarias en el exterior sin necesidad de autorización previa.

En todos los casos, esos negocios tendrían que notificar al Banco Central de Cuba y a la Oficina Nacional de Administración Tributaria.

La medida intenta dar más flexibilidad a inversionistas extranjeros y empresas mixtas, justo cuando Cuba enfrenta grandes dificultades para operar dentro del sistema financiero internacional.

La salida de Visa y Mastercard, las sanciones y la presión sobre bancos extranjeros han dejado al país con menos mecanismos de pago y cobro en divisas.

Inversión extranjera en empresas privadas

Las transformaciones también buscan estimular la participación de inversión extranjera en empresas privadas y cooperativas.

Según las propuestas, esto podría realizarse mediante empresas mixtas y contratos de asociación económica internacional.

Otro punto extiende el límite de otorgamiento de derechos de superficie hasta 99 años y derechos de usufructo por más de 50 años para la inversión extranjera.

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Esto representa una señal directa hacia inversionistas que necesitan garantías de largo plazo antes de poner capital en proyectos dentro del país.

También se plantea permitir la inversión extranjera en La Habana Vieja y otras zonas patrimoniales, un punto sensible por su valor turístico, inmobiliario y cultural.

Negocios inmobiliarios y contratación directa

Las medidas incluyen permitir que los negocios inmobiliarios puedan realizar operaciones de compraventa de unidades residenciales.

Además, se propone eliminar el uso obligatorio de entidades empleadoras para seleccionar y contratar personal.

Ese cambio puede ser importante para empresas extranjeras y mixtas. Durante años, la contratación mediante entidades empleadoras estatales fue uno de los elementos más cuestionados por inversionistas y trabajadores.

Si se permite la contratación directa, podría cambiar la relación laboral dentro de proyectos con capital extranjero. También podría hacer más competitiva la operación de esos negocios.

Cambios en precios y mercado

En materia de precios, las propuestas hablan de descentralizar la aprobación de precios y tarifas hacia empresas y administraciones territoriales y locales.

También se plantea eliminar la formación de precios por el método de gastos y establecer precios de referencia del mercado o por correlación.

Este punto puede tener efectos rápidos sobre el consumidor. En un mercado con baja oferta, escasez y fuerte inflación, mayor flexibilidad de precios puede estimular negocios, pero también encarecer productos y servicios.

El gobierno parece apostar por reglas más cercanas al mercado, aunque bajo control estatal y con mecanismos de supervisión.

Un giro económico bajo presión

Las medidas llegan en un momento de contracción económica, apagones prolongados, caída del turismo, escasez de combustible y pérdida de poder adquisitivo.

El paquete muestra que el gobierno cubano busca atraer capital, reducir trabas y dar más espacio al sector privado. Pero también evidencia la magnitud de la crisis.

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Durante décadas, muchas de estas ideas fueron rechazadas o aplicadas con límites estrechos. Ahora aparecen como parte de una reforma urgente para sostener una economía con menos divisas y menos margen de maniobra.

El desafío estará en la aplicación. Abrir cuentas en el exterior, permitir empresas privadas más grandes, aceptar inversión extranjera en negocios no estatales y flexibilizar precios puede cambiar el mapa económico cubano.

Pero sin estabilidad jurídica, acceso real a divisas, combustible, insumos y canales financieros funcionales, las medidas podrían quedarse lejos del impacto que el país necesita.


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