Congelar el crédito gratis en Estados Unidos permite restringir el acceso al historial crediticio, pero exige una solicitud independiente ante Equifax, Experian y TransUnion.
La medida dificulta que otra persona consiga tarjetas o préstamos con tus datos y también afecta tus propias solicitudes de financiación. Cualquier persona puede pedirla, incluso sin haber sufrido un robo de identidad, explica la Comisión Federal de Comercio (FTC).
¿Cómo solicitar el congelamiento en cada agencia?
El trámite, conocido como credit freeze o security freeze, se puede gestionar por internet, teléfono o correo postal. Tanto activarlo como retirarlo es gratuito.
Para hacerlo en línea, entra directamente en el sitio oficial de cada agencia y busca la opción security freeze. El proceso requiere verificar tu identidad y puede solicitar nombre, fecha de nacimiento, dirección y número de Seguro Social.
En Equifax se gestiona desde una cuenta gratuita de myEquifax. Experian permite congelar el archivo desde su cuenta gratuita. En TransUnion, la gestión se realiza mediante el TransUnion Service Center. Revisa después que cada informe aparezca como congelado y guarda las confirmaciones junto con tus credenciales.
Completar el procedimiento en una sola agencia no protege los informes de las otras dos: debes contactar a las tres.
¿Cuánto tarda y cómo levantarlo para pedir financiación?
Según la guía oficial de USAGov, las agencias deben activar el congelamiento en un día hábil si reciben la solicitud por internet o teléfono. Por correo postal, el plazo es de hasta tres días hábiles.
El congelamiento permanece hasta que solicites levantarlo. Si vas a pedir una hipoteca, financiar un automóvil o solicitar una tarjeta, pregunta al prestamista qué agencia consultará. Puedes habilitar temporalmente ese informe y volver a congelarlo cuando termine la consulta.
Para retirarlo, el plazo máximo es de una hora por internet o teléfono. Por correo postal puede demorar hasta tres días hábiles. Comprueba el estado antes de presentar la solicitud de crédito.
¿Qué protege y qué sigue funcionando?
Congelar el crédito no reduce tu puntuación crediticia. Tampoco necesitas esperar a que alguien utilice tus datos: puedes aplicar esta protección de forma preventiva.
El procedimiento no congela tu cuenta bancaria ni desactiva las tarjetas existentes. Tampoco impide los cargos fraudulentos en cuentas abiertas ni elimina una deuda que un estafador ya haya registrado a tu nombre. Por eso, conviene mantener la revisión de movimientos y atender cualquier operación desconocida.
La diferencia con una alerta de fraude
Una alerta de fraude pide a los prestamistas verificar tu identidad antes de conceder nuevo crédito, pero no restringe el acceso al informe. La alerta inicial es gratuita, dura un año y puede renovarse. Basta solicitarla a una agencia, que debe comunicarla a las otras dos.
Ambas protecciones pueden coexistir. Quienes hayan sufrido robo de identidad pueden solicitar una alerta extendida de siete años si presentan el informe requerido. Los padres o tutores también pueden pedir un congelamiento gratuito para menores de 16 años, mediante un procedimiento específico ante cada agencia.
















