Los precios de la gasolina y el diésel en Estados Unidos añaden presión a los republicanos a pocos días de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
El costo va más allá de llenar el tanque
El galón de gasolina ronda los 4,30 dólares y el de diésel alcanza un promedio de 6,28 dólares, según las cifras recogidas para esta noticia. El gasto afecta de forma directa a quienes conducen a diario, pero también llega a las empresas que transportan mercancías y a los agricultores.
El diésel se utiliza en camiones y maquinaria agrícola. Su encarecimiento puede elevar los costos de distribución y producción, aunque el efecto final en cada producto depende de otros factores. Para los hogares, el precio anunciado en las estaciones de servicio es una señal inmediata del aumento del gasto cotidiano.
Una encuesta de Reuters/Ipsos realizada en octubre encontró que cerca del 80 % de los consultados responsabilizaba a Donald Trump por el aumento de los precios en general. Ese resultado no mide exclusivamente la opinión sobre los combustibles ni anticipa el resultado electoral.
Una preocupación para las campañas republicanas
Los analistas consultados para el reportaje de origen consideran que los precios de la gasolina y el diésel en Estados Unidos pueden perjudicar a los candidatos republicanos. Señalan especialmente los distritos competitivos y las zonas rurales, donde muchos residentes dependen del automóvil y la actividad agrícola consume combustible.
El economista Joseph Brusuelas vinculó el encarecimiento energético con el riesgo de que el partido pierda terreno en el Congreso. Otros especialistas también ven posible un voto de castigo, pero sus pronósticos son interpretaciones: la composición de la Cámara de Representantes y el Senado se decidirá en las urnas.
Medidas con poco tiempo para surtir efecto
La Casa Blanca ha anunciado ayudas para agricultores y una autorización temporal para que los camiones usen en autopistas diésel teñido de rojo, normalmente destinado a usos agrícolas. Transportistas han expresado reservas sobre esa opción por el riesgo de sanciones en futuras inspecciones.
El Gobierno también ha buscado incorporar diésel ruso al mercado. Según la información disponible, un primer cargamento de 40.000 toneladas salió el 22 de octubre con llegada estimada a Nueva York el 7 de noviembre. Brusuelas considera que el volumen previsto en el acuerdo no bastaría para provocar una caída significativa de los precios.
La fecha estimada de llegada de ese primer envío es cuatro días posterior a las elecciones del 3 de noviembre.














