Los apagones continuarán marcando la vida diaria en Cuba, pese a los proyectos anunciados para recuperar la generación eléctrica.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció que no existe una solución rápida para estabilizar el Sistema Eléctrico Nacional.
El Gobierno no fija una fecha para terminar los apagones
El funcionario volvió a defender la estrategia oficial basada en reparar termoeléctricas, ampliar la generación solar y aprovechar el crudo y el gas nacionales.
Sin embargo, evitó establecer una fecha para que el país recupere un servicio eléctrico estable.
«Es un camino largo, fuerte y de mucho sacrificio», afirmó el ministro al explicar el alcance del proceso.
La declaración confirma que las interrupciones seguirán durante un periodo difícil de precisar. El sistema trabaja con unidades envejecidas, averías frecuentes y escasez de combustible.
Durante 2026 se han registrado varias desconexiones totales del sistema. A esto se suman déficits diarios que mantienen cortes durante gran parte de la jornada.
Termoeléctricas antiguas y falta de recursos
La generación térmica continúa siendo la base del sistema cubano. Muchas unidades acumulan décadas de explotación y necesitan reparaciones costosas.
Las centrales también enfrentan dificultades para conseguir piezas, asistencia técnica y materiales especializados. Cada avería importante reduce aún más la capacidad disponible.
El Gobierno atribuye buena parte de la crisis a las sanciones estadounidenses y a la falta de divisas para importar combustible.
No obstante, el deterioro de las plantas y la ausencia de inversiones suficientes se arrastran desde hace años.
Las reparaciones realizadas permiten recuperar algunas unidades, pero otras vuelven a salir del sistema poco después de incorporarse.
Los parques solares alivian el déficit durante el día
La instalación de nuevos parques fotovoltaicos aporta cientos de megavatios alrededor del mediodía. Ese apoyo reduce parcialmente los cortes durante las horas de sol.
El problema aumenta al caer la tarde, cuando disminuye la generación solar y crece la demanda en los hogares.
Cuba todavía carece de suficiente almacenamiento para conservar esa energía y utilizarla durante la noche.
Las autoridades también impulsan proyectos con baterías, generación distribuida y recuperación de motores. Su alcance todavía no cubre las necesidades nacionales.
La población seguirá pendiente de los partes diarios
La Unión Eléctrica publica cada mañana sus previsiones de disponibilidad, demanda y afectación. Los datos suelen cambiar cuando ocurren nuevas averías.
En numerosas provincias, los apagones superan varias horas consecutivas y alteran el descanso, la conservación de alimentos y el acceso al agua.
El Gobierno asegura que busca una mayor soberanía energética. Sin embargo, el propio ministro admite que alcanzar ese objetivo exigirá tiempo y recursos.
Por ahora, no existe una fecha oficial para terminar con los cortes. La promesa de recuperación vuelve a quedar vinculada a un proceso prolongado.

















