La ONEI publicó un informe de precios y se detalla la provincia más cara y la más barata para comer en Cuba, según sus datos oficiales, que muchas veces distan de la realidad más cruda. ¿Qué dice usted?La provincia donde más caro cuesta comer, según los precios que recoge el informe de la ONEI, es Guantánamo, mientras que la que muestra los niveles más bajos en varios productos clave es Pinar del Río. El documento no ofrece un ranking oficial de “costo de comer” por provincia, pero sí permite ver con claridad dónde se concentran los precios más altos y más bajos en alimentos básicos.
La provincia más cara para comer en Cuba
Guantánamo sobresale como el territorio más caro en varios productos esenciales. Allí se registran los máximos más altos en aceite envasado, arroz, leche en polvo entera, pescado, queso blanco y varios cárnicos, además de cifras elevadas en frutas, viandas y vegetales. En el caso del aceite, por ejemplo, el litro llega a 1.555,56 pesos, mientras que la leche en polvo entera alcanza 1.739,13 pesos por 500 gramos y el queso blanco llega a 1.000 pesos por libra.
La presión también se nota en proteínas y productos de la mesa diaria. El pescado fresco refrigerado o congelado llega a 600 pesos por libra, el arroz a 350 pesos y cortes como jamón, chorizo y carne de cerdo se mantienen en rangos altos.
A eso se suma que algunos alimentos básicos muestran disponibilidad irregular o directamente no aparecen en determinadas provincias, lo que agrava la sensación de encarecimiento.
La provincia más barata
Pinar del Río aparece como la provincia con los precios más bajos en buena parte de la canasta observada. Allí se reportan valores inferiores en frutas, viandas y varios cárnicos, con ejemplos como el plátano, la yuca, el boniato, el tomate, el arroz y el aceite, aunque no todos los productos están disponibles en todos los territorios.
En el aceite envasado, por ejemplo, el mínimo observado en esa provincia es de 1.200 pesos por litro, por debajo de otros territorios.
Sin embargo, conviene matizar que “más barato” no significa necesariamente accesible. Incluso en la provincia con menores precios relativos, varios productos siguen en niveles muy altos para el ingreso promedio de la población cubana.
El informe confirma que la diferencia territorial existe, pero el problema de fondo sigue siendo el mismo: comer en Cuba resulta caro en todo el país.
O sea, Guantánamo concentra los precios más altos de la canasta observada, mientras Pinar del Río muestra los menores registros en varios productos, aunque ninguno de los territorios escapa al encarecimiento general.












