Con la nueva Policía de Migración en aeropuertos y hoteles, que tendrán facultades para detener viajeros y deportarlos, los cubanos que viajen desde Miami sufrirán más controles.
La nueva fuerza tendrá autoridad para realizar inspecciones en hoteles, casas de renta, carreteras y aeropuertos, además de detener a cubanos residentes en el exterior y extranjeros por presuntas violaciones migratorias.
La entrada en vigor de la nueva Ley de Migración en Cuba traerá consigo un cambio que preocupa a muchos cubanos residentes en Miami y otras comunidades del exilio: la creación de una Policía de Migración con alcance nacional y amplias facultades de control, inspección y detención.
Según las regulaciones publicadas en la Gaceta Oficial el pasado 5 de mayo, este nuevo cuerpo especializado comenzará a operar en noviembre y tendrá como misión garantizar el cumplimiento de la legislación migratoria cubana.
Entre sus funciones figura la posibilidad de realizar controles a viajeros procedentes del exterior, incluidos cubanos residentes fuera de la Isla que regresen temporalmente para visitar a familiares o realizar trámites.
Más controles para cubanos que viajan desde Miami
La normativa establece que los agentes podrán efectuar inspecciones en hoteles, hostales, casas de renta, medios de transporte estatales y privados, carreteras, puertos y aeropuertos.
Además, tendrán autoridad para solicitar documentos de identidad y migratorios, entrevistar personas y revisar registros de hospedaje.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es que la Policía de Migración podrá actuar no solo sobre extranjeros, sino también sobre cubanos residentes en el exterior, un grupo que representa una parte importante de los viajeros que llegan cada año a la Isla desde ciudades como Miami.
La legislación también contempla la posibilidad de detener a personas involucradas en hechos considerados violaciones migratorias o que puedan derivar en deportación, expulsión o reembarque.
Inspecciones en hoteles, alquileres y espacios de ocio
Los nuevos agentes podrán realizar controles en hoteles, moteles, residencias estudiantiles, viviendas destinadas al alquiler turístico e incluso locales de recreación y espectáculos públicos.
Durante estas inspecciones tendrán acceso a los registros de huéspedes y podrán verificar la documentación de los ocupantes.
Asimismo, podrán revisar la situación migratoria de extranjeros que trabajen en negocios privados relacionados con actividades turísticas o de hospedaje.
Una medida que llega en medio de la crisis turística
La creación de esta nueva fuerza ocurre en un momento especialmente delicado para el turismo cubano.
Las cifras oficiales muestran que el país recibió apenas 359.491 visitantes internacionales durante los primeros cinco meses de 2026, lo que representa una caída de más del 58% respecto al mismo período del año anterior.
Uno de los segmentos que más se ha reducido es precisamente el de los cubanos residentes en el exterior, tradicionalmente una de las principales fuentes de ingresos para la economía de la Isla mediante viajes familiares, remesas y consumo interno.
Crecen las preocupaciones entre viajeros
La nueva Policía de Migración surge además en un contexto de endurecimiento de las regulaciones vinculadas a la entrada y permanencia en el país.
A principios de año entró en vigor una nueva Ley de Aduanas que contempla sanciones relacionadas con la introducción de materiales considerados como propaganda contra el sistema político cubano.
Ahora, con la puesta en marcha de este cuerpo policial especializado, el control migratorio se extenderá más allá de aeropuertos y puertos, alcanzando prácticamente cualquier punto del territorio nacional.
Para miles de cubanos de Miami que viajan regularmente a Cuba para visitar familiares, atender propiedades o realizar gestiones personales, las nuevas medidas añaden un elemento adicional de incertidumbre sobre las condiciones de entrada y permanencia en la Isla.












