El precio de llenar el tanque, hacer la compra o acudir al médico se ha convertido en una preocupación constante para muchas familias estadounidenses. El malestar económico llega a las urnas en un momento decisivo para el Congreso.
A pocos días de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, los gastos cotidianos ocupan un lugar central en las decisiones de numerosos votantes.
La gasolina vuelve a presionar los presupuestos familiares
El combustible figura entre los gastos que más preocupan a los conductores. En Florida, donde muchos residentes utilizan el automóvil diariamente, cualquier subida afecta directamente al presupuesto del hogar.
La Oficina de Estadísticas Laborales informó que el índice de precios de la gasolina aumentó un 9,1 % en septiembre. Esa variación corresponde a un solo mes, con ajuste estacional.
Frente a septiembre de 2025, el incremento alcanzó el 34,2 %. El encarecimiento también repercute en los costos del transporte y puede trasladarse a otros productos y servicios.
La inflación general estadounidense llegó al 3,7 % interanual en septiembre, según el informe oficial de precios al consumidor.
La economía marca las elecciones legislativas de Estados Unidos
Una encuesta de Pew Research Center encontró que el 84 % de los votantes registrados considera muy importante la economía al decidir su voto.
El asunto preocupa tanto a partidarios republicanos como demócratas. Entre los primeros, el porcentaje alcanza el 82 %, mientras llega al 88 % entre los segundos.
Las elecciones del martes 3 de noviembre renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y parte del Senado. Muchos ciudadanos ya han participado mediante el voto anticipado.
Donald Trump regresó a la Casa Blanca en 2025 después de prometer una reducción de los precios durante su campaña. Ahora, su gestión económica ocupa una posición destacada en el debate electoral.
La Casa Blanca sostiene que sus medidas fortalecen la economía y favorecen la capacidad adquisitiva. Sus críticos cuestionan el efecto de los aranceles y del conflicto con Irán sobre diversos precios.
El investigador William Galston, de Brookings Institution, señaló a la agencia AFP que ambas decisiones han contribuido a elevar la presión sobre los consumidores.
Más de 54 millones de hogares tienen dificultades para cubrir lo básico
El problema no se limita a quienes viven oficialmente bajo el umbral de pobreza. También afecta a familias con empleo cuyos ingresos no alcanzan para sus necesidades esenciales.
Según United For ALICE, unos 54,5 millones de hogares estadounidenses estaban por debajo de su umbral de suficiencia económica en 2024.
Representaban el 41 % de los casi 132 millones de hogares estudiados. Dentro de ese grupo, aproximadamente el 13 % vivía bajo el umbral federal de pobreza.
Otro 29 % ingresaba más que ese límite, pero no podía afrontar todos sus gastos esenciales. La medición incluye vivienda, alimentación, transporte, atención médica y otras necesidades.
El informe fue difundido en 2026 con datos correspondientes a 2024. No representa una medición exclusiva de los meses recientes.
Los gastos médicos obligan a algunas personas a recortar tratamientos
La presión económica también aparece en decisiones relacionadas con la salud. En declaraciones recogidas por AFP, un trabajador sanitario de Fort Lauderdale relató dificultades para comprar sus medicamentos.
Kyler Daugherty, de 43 años, contó que había comenzado a reducir algunas dosis porque no podía pagarlas. Su testimonio muestra hasta dónde pueden llegar las consecuencias de los gastos sanitarios.
Otros votantes entrevistados señalaron las primas de seguros de automóvil y vivienda entre sus mayores preocupaciones. Para numerosas familias, esos pagos se suman al alquiler, la comida y el transporte.

















