Cuba necesita ocho barcos mensuales de combustible para cubrir la demanda de la economía y del sistema eléctrico.
Así lo explicó el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, al dejar claro que la llegada de un solo buque no resuelve la crisis.
El funcionario insistió en que el problema no se limita a conseguir combustible. También influyen la refinación, la transportación y la distribución interna en un país con fuertes limitaciones logísticas.
Ocho barcos al mes, no uno solo
De la O Levy salió al paso de una idea que se repite con frecuencia entre la población. “He visto compañeros que dicen ‘bueno, ya tenemos la solución, llegó un barco’. ¿Cuánto dura un barco? Ocho barcos se necesitan mensualmente”, afirmó.
El ministro precisó que no se trata solo de crudo. Según explicó, el país necesita cada mes barcos con gasolina, diésel, gas licuado y también petróleo para refinar.
Añadió que la demanda total supera con creces la producción nacional. Según sus cifras, Cuba necesita cinco millones de toneladas de combustible por encima de lo que hoy logra producir.
Actualmente, dijo, el país genera unas 2,2 millones de toneladas de un potencial de 4,1 millones. La meta oficial es cerrar el año con 3,3 millones. “Nosotros estamos proponiendo cerrar este año con 3,3 millones, y marcha bien ese programa”, señaló.
El envío de crudo ruso y el obstáculo en Cienfuegos
En su intervención, el ministro agradeció a la Federación de Rusia por el suministro de 100 000 toneladas de crudo para refinar. Sin embargo, explicó que el buque que transportaba esa carga no pudo entrar en la bahía de Cienfuegos.
Ese detalle complicó la operación, porque allí se encuentra la refinería más eficiente del país. La solución fue hacer el trasiego de manera gradual.
“Fue poco a poco, una vuelta, dos vueltas, tres vueltas”, relató De la O Levy. Aun así, aseguró que no hubo demora en el arranque del proceso industrial.
Desde la primera descarga parcial, el crudo comenzó a llegar a la refinería. “Ahí no se perdió tiempo”, sostuvo.
¿Por qué el país compra crudo y no diésel o gasolina?
Otra de las preguntas que abordó el ministro fue por qué Cuba compra crudo en vez de importar directamente combustibles refinados. Su respuesta fue directa: “El crudo económicamente es lo más viable”.
Explicó que al refinarlo se obtienen varios productos al mismo tiempo. Entre ellos, gasolina, fuel para la generación eléctrica, diésel para la economía y también una pequeña cantidad de gas licuado de petróleo.
“Salen otros productos también que se utilizan en otros destinos”, añadió.
El combustible se consume casi de inmediato
El problema no termina en la refinería. Una vez procesado el crudo, comienza otra carrera contrarreloj: mover el combustible hacia los puntos de consumo.
El ministro puso como ejemplo una salida diaria de 1 800 toneladas de diésel. Si ese volumen se destina por carretera a la generación distribuida, que abastece desde Guantánamo hasta Pinar del Río, “se consumen litro a litro en el mismo día”.
Sus palabras reflejan la presión constante que enfrenta el sistema. El combustible entra, se refina y se reparte con rapidez, pero la demanda nacional sigue siendo muy superior a la disponibilidad.











