Comprar huevos vuelve a convertirse en un problema serio para muchas familias cubanas. En varias provincias, una sola unidad ya ronda los 200 pesos cubanos.
A ese precio, un cartón de 30 huevos cuesta 6.000 CUP. La cifra equivale a casi dos salarios mínimos y supera con amplitud muchas pensiones mensuales en la isla.
Según refiere CiberCuba en un reporte publicado este 7 de agosto, numerosos consumidores han informado precios cercanos a 200 pesos por unidad. Los testimonios proceden de Santiago de Cuba, La Habana, Las Tunas y otros territorios.
Reportan huevos de hasta 300 y 320 pesos
En Santiago de Cuba aparecen algunos de los valores más elevados. Varios consumidores mencionaron precios de 200, 240 y 250 pesos por huevo.
Otros reportes llegaron hasta 300 y 320 pesos por unidad. También se informó de un cartón vendido por 7.500 CUP.
No existe un precio único para todo el país. Se trata de referencias aportadas por consumidores y pueden variar mucho entre provincias, municipios e incluso barrios.
En La Habana también aparecen ofertas de entre 190 y 250 pesos por unidad. En otros territorios todavía pueden encontrarse valores inferiores.
Un cartón cuesta casi dos salarios mínimos
La comparación con los ingresos permite entender mejor la magnitud del problema.
El salario mínimo en Cuba es actualmente de 3.210 CUP mensuales, después del incremento aprobado por el Gobierno para 2026. Un cartón a 6.000 CUP equivale a aproximadamente 1,87 salarios mínimos.
La pensión mínima por edad e invalidez quedó en 3.056 CUP tras el aumento aplicado desde septiembre de 2025.
Eso significa que un jubilado con esa prestación no podría comprar un cartón completo ni destinando todo su ingreso del mes.
Incluso una persona jubilada que reciba alrededor de 4.000 CUP necesitaría 6.000 para garantizarse solamente un huevo diario durante 30 días.
De huevos a poco más de un peso a pagar 200 por uno
La comparación histórica resulta especialmente llamativa.
Durante años existieron etapas en las que el huevo se comercializaba en la red estatal a precios cercanos a 1,10 CUP por unidad. El acceso tampoco era perfecto y hubo períodos de escasez, pero el producto estaba mucho más presente en la dieta cotidiana.
Hoy, pagar 200 CUP por una sola unidad muestra cuánto ha cambiado el poder de compra del peso cubano y la disponibilidad de un alimento básico.
La producción nacional también ha sufrido un fuerte deterioro durante los últimos años. Problemas con el pienso, la energía, el transporte y la infraestructura avícola han reducido la oferta.
Cuba vuelve a importar huevos para cubrir el déficit
La escasez interna ha obligado a buscar producto en otros mercados.
República Dominicana reanudó en julio sus exportaciones de huevos hacia Cuba con un primer envío de 3.900.960 unidades, distribuidas en 12 contenedores.
La Asociación Dominicana de Avicultura informó que pretende mantener despachos periódicos y superar inicialmente los 13 millones de huevos exportados.
Antes de la interrupción de esos envíos, productores dominicanos llegaron a colocar alrededor de 60 millones de unidades mensuales en el mercado cubano.
Sin embargo, esas compras externas todavía no se traducen en precios asequibles para buena parte de la población.
El calor y los apagones añaden otra dificultad
A la escasez y los precios se suma el problema de la conservación.
Los huevos son alimentos perecederos. Aunque la necesidad de refrigeración depende de cómo hayan sido procesados y almacenados, las altas temperaturas aceleran su deterioro.
Los apagones prolongados que afectan a Cuba complican mantener condiciones estables en comercios, almacenes y viviendas, especialmente donde el producto se conserva refrigerado.
El problema, sin embargo, comienza antes de llegar al refrigerador de muchas casas.
Con un huevo a 200 pesos, una proteína que durante décadas tuvo una presencia habitual en la mesa cubana está quedando fuera del alcance de numerosas familias.

















