Una jubilada del sector de la salud denunció el precio de los huevos en Manatí, Las Tunas, donde una unidad habría alcanzado los 135 pesos cubanos. Un cartón de 30 huevos supera así los 4.000 CUP, una cifra cercana a una pensión mensual.
El precio de un alimento que durante décadas estuvo entre los productos básicos de la dieta cubana continúa alejándose del bolsillo de las familias. En Las Tunas, una trabajadora de la salud jubilada denunció que está pagando 135 pesos por cada huevo, una situación que calificó de insostenible.
La denuncia fue realizada por Lili Romero, residente en el municipio de Manatí, a través de una publicación en Facebook. La mujer comparó el precio actual con el que tenía el huevo cuando se distribuía mediante la libreta de abastecimiento y cuestionó cómo una persona que vive de una pensión puede asumir los precios actuales.
Según su testimonio, su pensión mensual es de 4.478 pesos, después de más de 30 años de trabajo como profesional de la salud. Con el precio denunciado, comprar un cartón de 30 huevos costaría 4.050 pesos, es decir, alrededor del 90 % de su pensión mensual.
El huevo alcanza precios todavía mayores en otras provincias
El caso de Las Tunas no sería aislado. Usuarios que comentaron la publicación señalaron precios incluso superiores en otros territorios.
En Bayamo, un internauta aseguró que el huevo se vende a unos 200 pesos por unidad, mientras que en Holguín otros usuarios mencionaron precios de entre 200 y 300 pesos.
Estas referencias proceden de testimonios publicados en redes sociales y no constituyen un registro oficial de precios para todas esas provincias, pero muestran hasta qué punto el costo del producto se ha convertido en un tema de preocupación entre los consumidores.
¿Por qué el huevo está tan caro en Cuba?
El aumento está relacionado con el profundo deterioro de la producción avícola cubana. Según datos citados por CiberCuba, Cuba pasó de producir entre cuatro y cinco millones de huevos diarios a alrededor de 1,2 millones.
La caída de la producción ha obligado al país a recurrir a importaciones para cubrir parte de la demanda, aunque estas no han conseguido recuperar la disponibilidad que existía años atrás.
El problema se suma a la inflación y al deterioro del poder adquisitivo de los cubanos, haciendo que alimentos que antes eran considerados básicos pasen a convertirse en productos difíciles de comprar con los ingresos habituales.
Algunas provincias intentan poner límites a los precios
Ante el incremento del precio del huevo, algunas autoridades locales han establecido límites.
En Villa Clara, por ejemplo, se fijó recientemente un precio máximo de 110 pesos por unidad, mientras que otras localidades han establecido precios de referencia similares.
Sin embargo, economistas cubanos han cuestionado este tipo de medidas y han advertido que establecer topes sin solucionar los problemas de producción y abastecimiento puede terminar reduciendo todavía más la oferta.
El debate refleja uno de los principales problemas de la economía cubana: los precios continúan aumentando mientras los salarios y las pensiones pierden capacidad de compra.
Una pensión completa para comprar un cartón de huevos
El caso denunciado en Las Tunas permite dimensionar el problema.
Con un precio de 135 CUP por huevo, adquirir 30 unidades supone desembolsar 4.050 pesos. Para una jubilada que recibe 4.478 pesos mensuales, significaría destinar prácticamente toda su pensión a un solo producto.
La situación resulta todavía más complicada para los hogares que dependen de salarios bajos, pensiones o ayudas familiares para cubrir alimentación, medicamentos, transporte y otros gastos.
La denuncia de Lili Romero se suma así a otras quejas sobre el encarecimiento de los alimentos en Cuba y sobre la creciente distancia entre los ingresos de la población y el costo real de la canasta alimentaria.
El huevo, uno de los alimentos más habituales en la mesa cubana, vuelve a convertirse en un símbolo de la crisis: conseguirlo ya no depende únicamente de encontrarlo, sino de poder pagarlo.
















