Miguel Díaz-Canel reclamó que la mayor autonomía de la empresa estatal se traduzca en producción, ingresos y mejores precios para la población.
El mandatario sostuvo que las nuevas facultades deben servir para demostrar eficiencia y competitividad, sin modificar la naturaleza socialista de esas entidades.
El intercambio reunió a más de medio centenar de directivos vinculados al ejercicio de entrenamiento sobre las 176 Transformaciones Económicas y Sociales. Participaron presidentes de grupos empresariales y juntas de gobierno en la Escuela Superior de Cuadros del Estado y del Gobierno.
Precios, salarios y comercio exterior entre las facultades
Díaz-Canel enumeró cambios que amplían la capacidad empresarial para administrar recursos. Entre ellos mencionó la descentralización de facultades para aprobar precios mayoristas y una mayor flexibilidad para destinar las utilidades después de impuestos.
También se refirió a la aprobación de sistemas salariales sin una escala común para todas las empresas. Añadió la autonomía para importar y exportar sin intermediarios, gestionar directamente el combustible y definir estructuras organizativas.
Las prerrogativas incluyen, además, la posibilidad de establecer empresas filiales y mipymes, según explicó durante el encuentro.
Sin embargo, advirtió que esa autonomía «no es un cheque en blanco». La vinculó con objetivos de producción, generación de divisas, empleo y bienestar, no solo con cambios administrativos.
171 transformaciones con bases jurídicas completadas
Según las cifras ofrecidas por Díaz-Canel, al cierre de octubre de 2026, 171 de las 176 transformaciones tenían completadas sus bases jurídicas. El mandatario indicó que había 215 normas aprobadas.
Quedaban por concluir los procedimientos de cinco transformaciones, que calificó como las más polémicas. El trabajo normativo se organiza alrededor de 23 ejes temáticos.
Durante la reunión, el Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales rindió cuentas sobre la primera etapa de implementación. Los participantes también evaluaron la marcha del proceso en cerca de una docena de grupos empresariales de distintos sectores.
Díaz-Canel atribuyó a los directivos la responsabilidad de llevar las disposiciones a la práctica. Reclamó preparación de los equipos de dirección y participación de los trabajadores en los cambios de cada entidad.
Sociedades mercantiles sin privatización, según el mandatario
Otro punto del intercambio fue la diferencia entre propiedad y gestión. Díaz-Canel afirmó que convertir entidades en sociedades mercantiles por acciones o participaciones no equivale a privatizarlas.
Explicó que el propósito es atraer capital, aprovechar capacidades subutilizadas y mejorar la eficiencia, manteniendo la propiedad social. También mencionó la posibilidad de establecer asociaciones económicas internacionales.
En materia productiva, pidió que las empresas incorporen fuentes renovables, reciclaje, innovación y automatización. Defendió una relación más directa entre los centros de investigación y las necesidades empresariales.
El mandatario reiteró su orientación de que las nuevas inversiones estatales incorporen energías renovables, transformación digital e inteligencia artificial desde su concepción. Para las instalaciones existentes, planteó comenzar a transformar los procesos en esas mismas direcciones.
















