Un comedor del Vedado que atiende a 12 adultos mayores recibe del Estado apenas el 10% de los alimentos necesarios para sostener su servicio diario.
La insuficiencia de esa cuota obliga al establecimiento Loipa, gestionado por la mipyme Mi Reina Café, a apoyarse en otros negocios. Su titular, Mariuska Vega Dechamps, explicó que la inversión realizada para reparar el local también limita la posibilidad de incorporar nuevos beneficiarios.
Tres comidas diarias y apoyo de otros negocios
El centro está ubicado en 23 y 10 y abrió el 26 de julio de 2026. Desde entonces ofrece desayuno, almuerzo y comida a los adultos mayores identificados como personas en situación de vulnerabilidad.
La Dirección Municipal de Comercio asigna los alimentos correspondientes a la cuota estatal. Para completar la atención, la panadería de 23 y 12 garantiza el pan diario de los desayunos y la heladería De La Cream también colabora.
Vega Dechamps expresó su interés en recibir apoyo de más negocios para mejorar el servicio. Aunque no considera una carga atender a los beneficiarios, explicó que todavía recupera los recursos invertidos en la reparación.
Una modalidad aplicada en 11 establecimientos
El comedor del Vedado forma parte de una experiencia que incorpora actores no estatales a la gestión del Sistema de Atención a la Familia (SAF). La iniciativa funciona en 11 establecimientos de La Habana, Matanzas, Sancti Spíritus y Granma, según Grettel Portales Pérez, directora general de Servicios del Ministerio de Comercio Interior.
El ministerio pretende extender esa modalidad a los 1461 locales del sistema. Se trata de un objetivo de expansión, no de una transferencia ya completada en toda la red.
Los interesados pueden presentar proyectos para administrar estos espacios. Las instituciones estatales responsables fijan las condiciones contractuales y supervisan el servicio de alimentación, además de garantizar la continuidad laboral de sus trabajadores.
Gestión privada sin incentivo fiscal
Pedro Blanco Guerra, especialista principal de Gastronomía del ministerio, reconoció que la propuesta no incluye un incentivo fiscal. A cambio, señaló que permite a los negocios reformar los espacios, ampliar servicios y disponer de mayores capacidades administrativas.
Esas posibilidades mantienen como condición la atención a las personas asistenciadas. En Loipa, la recuperación de la inversión y el abastecimiento disponible condicionan por ahora la incorporación de más adultos mayores.
El SAF atiende a unas 70 000 personas vulnerables en Cuba. Bajo supervisión del ministerio funcionan también 1250 hogares de alimentación comunitaria en zonas rurales y 3000 comedores de asociaciones religiosas y sin fines de lucro.















