Los negocios privados en Cuba que buscan empleados afrontan una dificultad en Camagüey y Ciego de Ávila: las ofertas salariales pierden atractivo frente al alza de los precios.
Restaurantes, una imprenta y una cuadrilla de construcción figuran entre los casos recogidos por Havana Times. El reportaje muestra vacantes y rotación de personal, aunque no permite medir cuán extendido está el problema en el sector privado.
Un restaurante reabrió y volvió a buscar personal
El restaurante de comida china D’Ichín reabrió en Camagüey el 10 de octubre. Tres días después publicó nuevos avisos para contratar camareros, cocineros y ayudantes de cocina.
La oferta establecía un pago base de 900 pesos diarios. La convocatoria recibió críticas en redes sociales de usuarios que consideraron insuficiente esa cantidad para atraer a trabajadores con experiencia.
Otro establecimiento camagüeyano, el bar-restaurante Nü House, también anunció vacantes para pizzeros y ayudantes. Un extrabajador dijo a Havana Times que los salarios del local permanecieron sin cambios durante meses, mientras subían los precios del menú.
Según su testimonio, los ayudantes cobraban 1.250 pesos por turno y los pizzeros recibían entre 2.000 y 3.000 pesos. El reportaje señala que una comida para dos personas en Nü House puede superar los 20.000 pesos.
La inflación reduce el poder de compra
La comparación entre salarios y precios ayuda a entender las críticas a esas ofertas. Los 20.000 pesos de una comida para dos superan seis veces el salario mínimo mensual de 3.210 pesos citado en el reporte.
La Oficina Nacional de Estadística e Información informó que la inflación interanual del mercado formal llegó al 28,44 % en septiembre. La variación mensual fue del 3,37 %.
Entre las alzas por sectores citadas figuran Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, con un 42,66 %, y Restaurantes y Hoteles, con un 39,11 %. Transporte registró un 24,80 %. Estas cifras corresponden al mercado formal y no describen por sí solas todos los gastos que afronta cada trabajador.
Para los empleadores, cubrir una vacante también implica afrontar el costo de los insumos y el funcionamiento del negocio. Para quienes buscan trabajo, la decisión pasa por cuánto pueden comprar con el pago ofrecido.
La rotación alcanza a otros oficios
La dificultad para mantener trabajadores no se limita a la gastronomía. Leandro, dueño de una imprenta en Camagüey, contó a Havana Times que capacita con frecuencia a personas que abandonan el puesto poco después.
Iván Ortiz, propietario de una cuadrilla que construye techos, dijo que rechazó encargos por la inestabilidad de su equipo. “La gente no quiere trabajar”, afirmó al medio. Su frase expresa su valoración como empleador, no una conclusión sobre los motivos de todos los trabajadores.
El reportaje también menciona una consulta informal a 25 empleados privados de Camagüey y Ciego de Ávila. Solo tres dijeron tener contratos fijos y más de la mitad afirmó que sostenía dos o más empleos.
Según esa consulta, los aumentos salariales de los últimos 12 meses no superaron el 20 %. La publicación no identificó a los responsables del sondeo ni explicó su metodología, por lo que sus resultados no representan al conjunto del empleo privado cubano.















