Las tensiones vuelven a subir entre Washington y La Habana. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó al Gobierno cubano de permitir operaciones de inteligencia de China y Rusia en la Isla.
Sus declaraciones llegan en un momento de creciente rivalidad global. Desde Washington, el mensaje fue directo y sin matices.
Advertencia desde Washington
Rubio afirmó que Estados Unidos no tolerará la presencia de aparatos de inteligencia extranjeros tan cerca de su territorio. La advertencia la lanzó durante una entrevista en Fox News.
“No vamos a permitir que ningún aparato militar, de inteligencia o de seguridad extranjero opere con impunidad a solo 90 millas de las costas de Estados Unidos. Eso no va a ocurrir bajo la presidencia de Donald Trump”, aseguró.
El funcionario situó a Cuba como un punto clave dentro del pulso geopolítico actual entre Washington y sus rivales.
Señalamientos sobre espionaje en la isla
Las acusaciones no se quedaron en lo político. Rubio señaló que La Habana habría facilitado la presencia de actores extranjeros con intereses contrarios a Estados Unidos.
“Han dado la bienvenida a adversarios de Estados Unidos para operar dentro del territorio cubano en contra de nuestros intereses nacionales, con total impunidad”, sostuvo.
Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales respalda parte de estas preocupaciones. El estudio identifica al menos cuatro instalaciones de inteligencia de señales vinculadas a China en territorio cubano.
Entre ellas figuran Bejucal, El Wajay, Calabazar y El Salao. Esta última, ubicada en Santiago de Cuba, ha generado especial atención por su cercanía a la Base Naval de Guantánamo.
Presencia rusa y vigilancia estadounidense
A la presencia china se suma Rusia. Según funcionarios estadounidenses, Moscú mantiene actividad de inteligencia en la Isla y habría reclutado a miles de cubanos para el conflicto en Ucrania.
En paralelo, Estados Unidos ha intensificado su vigilancia. En febrero, un avión espía de la Fuerza Aérea sobrevoló la costa cubana como parte de la Operación Southern Spear.
El objetivo fue evaluar capacidades militares y sistemas de defensa en la región.
Escenario de mayor presión
Las declaraciones de Rubio forman parte de una estrategia más amplia impulsada por la administración de Donald Trump desde inicios de año.
El enfoque apunta a aumentar la presión sobre el Gobierno cubano en medio de un contexto internacional marcado por la competencia entre potencias.
Mientras tanto, Cuba vuelve a quedar en el centro de una disputa que va mucho más allá de su realidad interna.











